lunes, 8 de julio de 2013

Peter Zumthor (I)

Un texto fácil, breve y de lectura recomendable, que nos brinda Peter Zumthor en Atmósferas. No hay mucho más que añadir. Esperemos lo disfrutéis como nosotros!
A Peter Zumthor's easy-to-read, brief and very interesting text from Atmospheres. Nothing else to add. We hope you enjoy it as we do! 


Boceto de idea / Concept sketch plan

[...]Séptimo. En la arquitectura hay aún algo muy especial que me fascina: La tensión entre interior y exterior. Encuentro increíble que con la arquitectura arranquemos un trozo del globo terráqueo y construyamos con él una pequeña caja. De repente, nos encontramos con un dentro y un afuera. Estar dentro, estar fuera. Fantástico. Eso significa –algo también fantástico- : umbrales, tránsitos, aquel pequeño escondrijo, espacios imperceptibles de transición entre interior y exterior, una inefable sensación del lugar, un sentimiento indecible que propicia la concentración al sentirnos envueltos de repente, congregados y sostenidos por el espacio, bien seamos una o varias personas. Y entonces tiene lugar allí un juego entre lo individual y lo público. La arquitectura trabaja con todo ello. Tengo un castillo, vivo en él y, hacia fuera, os muestro esta fachada. Esta fachada dice: yo –el castillo-, soy, puedo, quiero, independientemente de lo que haya querido tanto el propietario como el arquitecto. Y la fachada también dice: pero no os enseño todo. Ciertas cosas están en el interior, y no os incumben. Esto ocurre tanto en el caso del castillo como en el de una viviendas en la ciudad. Utilizamos signos; observamos. No sé si mi apasionamiento os afecta de la misma manera; no se trata de ser un voyeur, todo lo contrario. Tiene mucho que ver con la atmósfera. Pensemos en la película La ventana indiscreta (1954) de Alfred Hitchcock. La vida de una ventana contemplada desde fuera. Un clásico. Se ve aquella mujer vestida de rojo en la ventana iluminada sin saber qué está haciendo. Pero, entonces, ¡se ve algo! O el ejemplo contrario: Domingo por la mañana temprano (1930) de Edgard Hopper. La mujer sentada en la habitación mirando por la ventana, al exterior, la ciudad. Me enorgullece que a nosotros, arquitectos, se nos permita hacer cosas parecidas en cada edificio. Y siempre me lo imagino así en cada edificio que hago. ¿Qué quiero ver yo –o quienes vayan a utilizar el edificio- cunado estoy dentro? ¿Qué quiero que vean los otros de mí? ¿Y qué referencia muestro con mi edificio al exponerlo al público? Los edificios siempre comunican algo a la calle o a la plaza. O bien Pueden decir: soy el edificio más bello; todos vosotros sois realmente malos. Soy como una diva. Todo eso pueden decir los edificios. [...]

Extracto publicado en Atmósferas, Peter Zumthor, Ed. GG, S.L. Barcelona, 2006


Planta de las termas de Vals / The Thermes Vals' plan
[...]Seventh. Something else, something very special that fascinates me about architecture. Tension between lnterior and Exterior. A fantastic business, this. The way architecture takes a bit of the globe and constructs a tiny box of it. And suddenly there's an interior and an exterior. One can be inside or outside. Brilliant! And that means -equally brilliant!- this: thresholds, crossings, the tiny loop-hole door, the almost imperceptible transition between the inside and the outside, an incredible sense of place, an unbelieveable feeling of concentration when we suddenly become aware of being enclosed, of something enveloping us, keeping us together, holding us -wheter we be many or single. An arena for individuals and the public, for the private and public spheres. Architecture knows this and uses it. I own a castle. That's where I live and that is the facade I present to the outside world. The facade says: I am, I can, I want -in other words, whatever the owner and his architect wanted when they built it. The facade also says: but I am not going to show you everything. Sure, there are things inside -but you go and mind your own business. That's what castles are like- that's what town flats are like. We use signals. We observe. I don't know if this passion of mine affects you in the same way. This isn't voyeurism. On the contrary, it has a great deal to do with atmospheres. Think of Rear Window -Alfred Hitchcock. Life in a window observed without. A classic. You see this woman in a lit window wearing a red dress, and you've got no idea what's she's up to. But then -yes, you do see something! Or the reverse: Edward Hopper's Early Sunday Morning, with the woman sitting in a room, looking out of a window at the town. I'm proud of the way we can do that as architects with every building we make. And whenever I'm doing a building I always imagine it in those terms: what do I want to see -me or someone else using this building later- when I am inside? And what do I want other people to see of me? And what sort of statement do I want to make publicly?  Buildings always say something to a street or the square. They can say to the square: I am really glad to be situated on this square. Or they could say: I am the most beautiful building here -you lot all look ugly, I am a dive. Buildings can say that sort of thing. [...]

Published in Atmospheres, Peter Zumthor, Ed. Birkhauser, Basel, 2006


Vista del valle de Vals con las termas / View of the Vals Valley, the Therme's deck foreground

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